Inicio › Cómo lo calculamos

Cómo lo calculamos

Todas las cifras de la web salen de fuentes oficiales o de gastos habituales que hemos comprobado, para que sepas hasta qué punto puedes fiarte de ellas.

Impuestos y gastos

Cómo lo mantenemos al día

Cada semana revisamos las normas de cada país con las fuentes oficiales. Un cambio solo se publica cuando está confirmado en una página oficial y se ha probado. Si no podemos confirmar un posible cambio, ese país se marca como "En revisión" hasta que podamos hacerlo. Todos los cambios aparecen en el registro "Cambios de normas", al final de la calculadora.

¿Cuánto vale hoy?

Tomamos lo que pagaste y cuándo, y lo ajustamos según la evolución de los precios oficiales de la vivienda desde entonces, con las cifras oficiales más locales disponibles: por zona en el Reino Unido, por estado en EE. UU., por región en España e Irlanda, por municipio en los Países Bajos, Portugal e Italia, y por código postal en Francia y en Inglaterra y Gales. En el resto de países usamos la cifra nacional. Cuando las cifras locales son más antiguas, las ponemos al día con la tendencia nacional. Es una estimación de cómo han evolucionado los precios de viviendas como la tuya, no una inspección de tu vivienda.

Escenarios de precios futuros

Las cifras de "¿Cuánto podría valer?" son escenarios, no previsiones. Se basan en cómo han evolucionado los precios oficiales de la vivienda en periodos de cinco años anteriores: un caso prudente, uno habitual y uno favorable. Tu zona puede ser muy distinta, y los cambios pasados no predicen los futuros.

¿Cuánto me puedo permitir?

Buscamos el precio más alto con el que tus ahorros cubren la entrada y todos los gastos de compra, y la hipoteca se mantiene dentro de los límites de préstamo habituales en ese país (según tus ingresos y, si lo indicas, tu propio presupuesto mensual). Son normas habituales, no una oferta de un banco: los prestamistas también miran tus deudas, tus gastos y tu historial de crédito.

Alquilar o comprar

Comparamos el alquiler que pagarías con el coste real de comprar durante los años que te quedarías: gastos de compra y de venta, intereses de la hipoteca y mantenimiento, lo que tu entrada podría haber rendido como ahorro, menos cualquier subida del valor de la vivienda. Devolver el préstamo no es un coste, porque lo recuperas al vender. Partimos de supuestos prudentes, y puedes cambiarlos todos.

Gastos de venta

Comisiones habituales de la inmobiliaria, gastos legales y los certificados que necesita quien vende en cada país, con notas sobre los impuestos locales y el impuesto sobre la ganancia, si la hay. Las comisiones de la inmobiliaria se pueden negociar, así que puedes cambiarlas.

Tipos de cambio

Los importes en tu propia moneda usan tipos de cambio de ejemplo, que puedes cambiar. Usa el tipo que de verdad vayas a obtener.

Límites

Todas las cifras son estimaciones para ayudarte a planificar. No son asesoramiento fiscal, legal, hipotecario ni financiero. Consulta siempre con un abogado, notario, asesor fiscal o prestamista cualificado antes de comprometerte.